Profunda tristeza a mí me embarga
al no saber qué es lo que pasa,
¿qué te sucede?, ¿por qué no me llamas?
En la inmensidad de un cuarto sin razones de ti,
ya mis sueños no me hacen sonreír,
sólo anhelo poder escuchar tu voz,
abrazarte y ya no dejarte ir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario